Metafísica para la Vida Diaria
Colección Saint Germain
SOLO POR HOY
(Decálogo de Francisco A. Zea Pérez)
1.-Seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada. Hoy, agradeceré a Dios la alegría y la felicidad que me regala.
2.-Trataré de ajustarme a la vida. Aceptaré el mundo como es y procuraré encajar en él. Si sucede algo que me desagrade, no me lamentaré ni me mortificaré; agradeceré que haya sucedido porque se puso a prueba mi voluntad de ser feliz. Hoy, seré dueño de mis nervios, de mis sentimientos, de mis impulsos. Para triunfar tengo que tener dominio de mí mismo.
3.-Trabajaré alegremente, con energía, ánimo y pasión. Haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría. Comprobaré mis pequeños triunfos. No pensaré en los fracasos.
4.-Seré agradable. No criticaré a nadie. Si comienzo a criticar a una persona, cambiaré la crítica en elogios. Toda persona tiene sus defectos y sus virtudes. Concentraré mi atención en sus virtudes y olvidaré sus defectos. Hoy, evitaré las discusiones y conversaciones desagradables.
5.-Voy a eliminar dos plagas: la prisa y la indecisión. Hoy, viviré con calma y paciencia, porque la prisa es enemiga de una vida feliz, y triunfaré. No permitiré que la prisa me acose ni que la impaciencia me abrume. Hoy tendré confianza en mí mismo. Le haré frente a todos los problemas con decisión y voluntad, y no dejaré ninguno para mañana.
6.-No tendré miedo, actuaré valientemente. El futuro me pertenece. Hoy, tendré confianza en que Dios ayuda a los que luchan y trabajan.
7.-No envidiaré a los que tienen más dinero, más belleza o más salud que yo. Contaré mis bienes y no mis males. Compararé mi vida con otros que sufren más.
8.-Trataré de resolver los problemas de hoy. El futuro se resuelve a sí mismo. El destino pertenece a los que luchan. Hoy, tendré un programa que realizar; si algo me queda por hacer, no desesperaré, lo haré mañana.
9.-No pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie. Practicaré la ley del perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa a nadie por mis problemas. Hoy, comprobaré que Dios me ama y me premia con amor.
10.-Haré una buena acción a alguien. ¿A quién? Buscaré a alguien para hacerlo, sin que lo descubra y, al llegar la noche, comprobaré que Dios me ha premiado con un día lleno de felicidad.
Y de mañana, haré un día como hoy...