Música Clásica

En realidad, el término debiera corresponder únicamente a la música culta compuesta en el período clásico, de mediados del siglo XVIII hasta principios del XIX. Pero el uso lo ha extendido también a la música seria compuesta entre el medioevo y el presente. Comúnmente se le llama "clásica", pero los que saben, dicen que tal nombre se debe reservar para tal música, pero sólo para la que se hizo en un tiempo determinado, que se conoce como el período clásico de la música, aquel en el que brillaron Haydn, Mozart y el primer Beethoven. Se le dice también música "culta"; pero en el concepto moderno, toda música es producto de una cultura, entendiendo por ésta, el conjunto de ideas, creencias religiosas, ciencias, artes y costumbres que forman y caracterizan el estado social de un pueblo o de una raza. En fin, lo que define a esta música, es excluyente. Se trata de aquella que no es popular ni folklórica. Es hecha por pocos, con la idea de que la gusten muchos, pero estos no lo son tanto.Es universal. Probablemente sea por esto último, porque la música clásica ha evolucionado en forma paralela al pensamiento occidental. Esta es su característica más notable: No es estática, está en un continuo recambio. Aparte de las limitantes de no ser folklórica ni popular, la música clásica está confinada a un ámbito geográfico, el de la cultura occidental, es decir, los pueblos europeos y sus herederos culturales, primero los americanos y después algunos otros. Con el término de música clásica nos referimos a aquella creada a partir del Renacimiento y que representa el fenómeno cultural más brillante que se ha dado en la historia de la humanidad, sólo comparable, por sus alcances, a la ciencia de la Europa postrenacentista. Se excluyen las músicas medieval y renacentista. Se excluyen también la oriental y la africana. Es claro que existen otras estéticas musicales, tan valiosas como la música clásica, pero representan visiones muy diferentes del mundo. Normalmente en música entendemos por clasicismo, el corto periodo que va desde 1770 a 1810.

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[Más sobre Música Clásica]

Ludwig van Beethoven (1770-1827)

Obras Representativas

Minueto del Septimino, Novena Sinfonía, Para Elisa, Quinta Sinfonía, Sexta Pastoral, Sonata Nº 14 Claro de Luna, Sonata Nº 8 Patética, Tercera Heróica.

Biografía y Creaciones

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Se le considera como el principal precursor de la transición del clasicismo al romanticismo. Entre sus obras se destaca la Novena Sinfonía, cuya música ha sido establecida como Himno de la Unión Europea (UE). Nació en diciembre de 1770 en la ciudad alemana de Bonn. Su abuelo Ludwig, de Malinas, se estableció en Bonn hacia 1733 y llegó a ser maestro de capilla del príncipe elector. Sus padres, Johan van Beethoven y María Magdalena Keverich. Su padre era pianista, violinista y cantante. Su madre era hija de un inspector de las cocinas del Príncipe. Dentro de este marco familiar, la figura del padre, un despótico con graves problemas de alcoholismo, se convierte en decisiva para comprender la posterior trayectoria de Ludwig, hijo. El joven Ludwig da su primer concierto a los ocho años. El Elector Maximiliano Franz, ve en él una promesa y lo apadrina. A los once años Beethoven ya era violinista y a los trece sustituyó a su maestro en el órgano de la iglesia. Beethoven encuentra una vía de escape a la presión familiar en 1787, cuando, con 17 años de edad, marcha a la capital austriaca apoyado por su Elector. Durante este viaje sus ilusiones sufren un duro golpe cuando fallece su madre y se ve obligado a regresar a Bonn. En esta ciudad alemana Beethoven encuentra un cuadro desolador: su padre se encuentra en paro por su alcoholismo. En 1792, vuelve a Viena, enamorándose trágicamente y sufriendo un mal terrible para él, particularmente: la sordera. Con 25 años de edad, da a conocer sus primeras obras importantes: tres tríos para piano y tres sonatas para piano, entre éstas, Patética y Claro de Luna. Su música inicial,cambia para convertirse en épica y turbulenta. Beethoven no llegó a casarse nunca. El gran amor de su vida fue Antoine von Birkenstock, casada con Franz Brentano. Desde muy joven, a los 26 años, empezó a notar los síntomas de una sordera, que más adelante sería total. A pesar de ello siguió componiendo, y una de sus más famosas obras, la Novena Sinfonía, la compuso cuando ya se había quedado completamente sordo. La tragedia de su prematura sordera le causó un enorme desánimo, agravado por la muerte de su hermano y su decisión de acoger a su sobrino en contra de la voluntad de su cuñada. Los últimos años de su vida los pasó Beethoven casi totalmente aislado por su sordera, relacionándose solamente con algunos de sus amigos a través de los "Cuadernos de conversación", que le sirvieron como medio de comunicación cuando ya era del todo sordo. Murió en Viena a los 57 años de edad como consecuencia de una neumonía. En su prolífica trayectoria musical, Beethoven dejó un legado apabullante: nueve sinfonías, una ópera, dos misas, tres cantatas, treinta y dos sonatas, cinco conciertos para piano, un concierto para violín, un triple concierto (para violín, violonchelo, piano y orquesta), diecisiete cuartetos de cuerda, diez sonatas para violín y piano, cinco sonatas para violonchelo y piano, e innumerables oberturas, obras de cámara, series de variaciones, arreglos de canciones populares y bagatelas para piano. Beethoven había cumplido los 30 años de edad cuando presentó su Primera Sinfonía. En 1803 da a conocer la Segunda Sinfonía, en re mayor. Dos años más tarde Beethoven compone su tercera Sinfonía, en mi bemol mayor. Su Carta Sinfonía, en si bemol mayor, en 1806. En 1808, Beethoven compone la colosal Quinta Sinfonía. En el mismo año aparece la Sexta Sinfonía, en fa mayor, conocida como "Pastoral". La Séptima Sinfonía, en la mayor, aparece cinco años más tarde y Richard Wagner la califica como "apoteosis de la danza". En 1814, Beethoven concluye la Octava Sinfonía, en fa mayor. En 1824, por último, Beethoven se consagra con su Novena Sinfonía "Coral". Las diez oberturas de Beethoven son piezas cortas. La obertura "Coriolano" ilustra musicalmente el drama homónimo de Shakespeare, y "Leonora Nº 3" es una de las cuatro oberturas escritas para la ópera "Fidelio". De idéntica valía son "Prometeo" y "Egmont" siendo esta última un buen ejemplo de composición "beethoveniana". Quizá el más famoso sea el Concierto para piano Nº 5 "Emperador", de 1809. El Primer y Segundo Concierto para piano destacan por su concepción alegre, mientras que el Concierto para piano Nº 3, de 1801, es de una amplitud y calidad incomparables. Por su parte, el Concierto para piano Nº 4, de 1808, apuesta por la profundidad lírica. En cuanto a los conciertos en los que participan más instrumentos, hay que señalar el Concierto para violín, la sinfonía "La victoria de Wellington" y el Triple Concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta, en donde Beethoven sustituye el sinfonismo por un entretenimiento al gusto de la época. En el apartado de la música de cámara y para piano, Beethoven compuso 32 sonatas para su instrumento musical favorito, el piano. Entre las sonatas de mayor renombre tenemos a la Sonata para piano Nº 8, "Patética", la popular Sonata para piano Nº 14, "Claro de Luna", la Sonata para piano Nº 17, "Tempestad",, la Sonata para piano Nº 21, "Waldstein" y la Sonata para piano Nº 23, "Apasionada". También es de destacar las sonatas que compuso durante el período de la Novena Sinfonía, entre ellas: la Sonata para piano Nº 26, "Los adioses" y la Sonata para piano Nº 29, "Hammerklavier", sin desdeñar las Sonata para piano Nº 31 y Sonata para piano Nº 32. De los 17 cuartetos de cuerda que escribió el compositor alemán, los más célebres son los Nº 7, 8 y 9, que se llaman en forma genérica "Rasumovsky" en honor a este príncipe ruso. Probablemente el mejor de ellos, sea el Nº 9, sereno y lírico. Pero según la opinión de entendidos, el Cuarteto de cuerda más accesible de Beethoven es el Nº 15, "a medio camino entre la música reflexiva y el himno, lo que contrasta con la intensidad de los últimos cuartetos de cuerda que compuso". En cuanto a obras de cámara ligeras, Beethoven firmó además diez sonatas para violín y piano, de las que destacan la Nº 5, "Primavera" y la Nº 9, "Kreutzer", cinco sonatas para violonchelo y piano, series de variaciones, entre ellas las "Diabelli" para piano, y numerosos tríos, quintetos, concebidos como "divertimentos de salón", al igual que "Para Elisa", "Rabia por una moneda perdida" y "Rondó a capriccio". Su pieza de cámara más famosa y popular es "Septimino", escrita en 1800. Su única ópera escrita, "Fidelio", revisada desde 1805 hasta 1814, fue considerada un fracaso el día de su estreno, a pesar que en ella se incluían las cuatro oberturas "Leonora". La celebrada "Misa Solemnis", escrita en 1818, su segunda obra para la Iglesia Católica, es un canto de fe a Dios y a la naturaleza del hombre, y es una de las obras más famosas de Ludwig van Beethoven. Ludwig van Beethoven, también escribió numerosos "lieder", arias, coros y cánones, así como un ciclo de melodías, una cantata y el oratorio "Cristo en el monte de los Olivos", en 1803.

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[Grandes Compositores de Música Clásica]

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Música Clásica: Ludwig Van Beethoven.

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